Tania Bermúdez es una pintora y retratista española de etnia gitana, que con tan solo cuatro años comenzó a dibujar. Una precoz vocación que, andando el tiempo, se convertiría en su profesión. Su carrera se define por una formación autodidacta y un compromiso profundo con la visibilización de su cultura a través del arte, rompiendo estereotipos mediante la dignificación de la figura humana. Sin pasar por escuelas de arte convencionales, desarrolló un estilo propio, utilizando el lienzo como una herramienta política y social para reivindicar el papel de la mujer gitana.