Figura clave de la llamada “Nueva escultura vasca” y cofundadora del colectivo crítico CVA a finales de los años setenta. Su trabajo, marcado por una poética conceptual, combina influencias del minimalismo, el arte del entorno y el constructivismo, articulando esculturas e instalaciones que interrogan la autoría, el genio y la representación del artista. Tras décadas de silencio creativo, fue reactivada con la muestra “Je, je… luna” (2015-2016), que revisó su obra de los primeros años. En 2024 presentó la instalación monumental 8.068.807.215. Sangre en oro en el MUSAC, donde retomó su serie Artistas ideales, ahora «abrasada» y suspendida del techo como metáfora de fragilidad y finitud.
Obra: CVA (acción colectiva, 1979–1985), Límite (Implosión) (1982), Artistas ideales (serie escultórica,1990s), Je, je… luna (retrospectiva 2015–2016), 8.068.807.215. Sangre en oro (instalación museo 2024)